LÓBULO Y SENTIDO: fase II. TXUS GARCÍA Y LAURA FJÄDER.

Al principio fue el verbo, la palabra lo es todo, creamos el mundo según lo nombramos, lo que no se nombra no existe, quienes no tienen voz no son nada. El hombre creó a Dios a su imagen y semejanza y Dios creó a la mujer a partir del hombre, para servirle, para parir con dolor, para ser narrada por hombre.
El hombre aprende a contar historias, a dar forma al mundo, a darse forma a sí mismo, a hablar por él, la mujer aparece en sus historias, es solo un personaje más, no tiene voz propia.
Parte de la historia de la mujer consiste en hacerse con la palabra, en hablar, en contarse a sí misma. En un principio tímidamente. No les asustes, no te asustes, no asustes a tus hermanas, no te salgas de la norma, no incomodes, no quiebres la imagen que se ha construido de ti. Lo importante es tener voz, que se te escuche. Pronto descubrimos que la palabramujer siempre es disruptiva, siempre es escandalosa, siempre va contra la norma. Perder el miedo, conocerse a sí misma, nombrar, amar, escandalizar, ser grosera, tierna, irónica, histérica, elegante, sutil, burda. La palabra nos hace libres.
Aprender a nombrar es entenderse, es construir, es aceptarse. El discurso femenino es siempre feminista y poco a poco ha ido integrando nuestras contradicciones y saltándose tabúes, haciéndose cada vez más valiente y molesto a lo normativo pero también rompiendo tabúes dentro del propio discurso feminista, aceptando el cuerpomujer. El cuerpo femenino ha sido visto como sagrado, como dador de vida y, al mismo tiempo, como goce para el otro. Ha sido difícil para muchas femenistas conciliar la imagen creada, narrada del cuerpomujer con su propio cuerpo, su propia sexualidad, sus deseos, su imagen. Construir un discurso sobre el cuerpomujer, saber reirse de una misma, desafiar lo normativo, aceptarse, narrarse con todas las contradicciones, eso es lo que consiguen Laura, Hélene y Txus. Ellas ponen en entredicho mucho de lo que nos han enseñado, su discurso, su feminismo rompe con la norma de dentro y de fuera y nos enfrenta, a veces con humor, otras con mala leche, siempre desde la calidad literaria, con nosotras mismas, con nuestros miedos, deseos, contradicciones, historias… Y aprendemos a conocernos sin miedo, crecemos, somos libres y sí y poquito más felices. Silvia Cosio

L. Fjäder
I

A MODO DE ADVERTENCIA.
Leo el mismo libro de poesía dos veces en una misma tarde para quedarme lo crudito de ese tío que lo ha escrito y que me saca el lado perra hasta nunca decir basta
Reservo las miserias para torturarme en las noches que no hay nadie por los parques
Me llevo a los tíos de calle con abrir la boca antes que las piernas porque sinceridad y hartazgo son mi golpe sexual estratégico
Sé que existe un plano cuántico donde los dos cruzamos autopistas sin que los coches nos toquen, como en los cuentos de Haruki
Coloco los LP’s sin orden ni concierto en la misma estantería
Amo mucho a Johnny Cash y me enamoré de Chet Baker y la historia de sus piños
Le hago coros en la ducha a Varry Brava y me sé el Sorry de memoria
Me estafa hasta la máquina de café del hospital
Tengo sueños recurrentes en los que te arranco a lametazos del mar que te ha tocado en suerte
Voy de superada por la vida aunque cuando me desnudo, miro de reojo en el espejo las estrías y esa piel que me digo que no importa pero sí
No soporto que me toquen el ombligo
Disfruto con algo tan absurdo como apretar las almohadillas blandas de los gatos
A mí, cada trago en su vaso y la ginebra, seca y con perrier
Trabajo afectos ineficaces y me engolfo en el fondo de copas ajenas
A veces imagino que el tiempo se ha quedado congelado en un rincón de mi terraza
Fumo panatellas largas de Davidoff porque me siento muy diva cuando me las llevo a la boca
Yo soy yo y la Otra y lo llevo escrito en el cuerpo, a tinta y aguja, puedes verlo, a modo de advertencia
Creo que la luna puede ser amable y creo también, firmemente, que a pesar de todas las historias que nos quedan por contar, el hueco de mi axila ha quedado reservado para ti.

Cixous.
He aquí tus leyes, no matarás, serás muerta, no robarás, no serás una mala recluta, no estarás loca ni enferma, sería una falta de consideración con quienes te hospedan, no zigzaguearás. No escribirás. Aprenderás las cuentas. No te tocarás. ¿En nombre de quién iba yo a escribir?

II

AVE DE RAPIÑA.
Mientras duerme, tú has llenado
los cuencos de hueso, temeroso
de derramar el agua recogida
con la que más tarde lavar su cabello.
Así estableces el vínculo:
grabando líneas dactilares entre
hebras finas que se escurren.
La simbiosis permanece porque
ella lo permite.
Tú no puedes tirar del cabo suelto
que has acertado a extraer:
No te corresponde esa tarea.
No son tuyas las grietas abiertas
donde te has podido asomar.
No te pertenecen ni el jadeo
ni las uñas ni la carne amarga
que presientes .

Cixous.
Para nosotros, comer y ser comidos pertenece al terrible secreto del amor. Sólo queremos a la persona que podemos devorar. A la persona que amamos sólo soñamos en comérnosla. Es una historia bellísima, la del propio tormento. Porque amar es querer y poder comer y detenerse en el límite. En el mínimo latido entre el brinco y el acecho brota el miedo. El brinco estaba ya en los aires. El corazón se detiene. El corazón arranca de nuevo. Todo en el amor está vuelto hacia esta absorción. Al mismo tiempo, el verdadero amor es un notocar, pero casi-tocar de todos modos. Devórame, amor mío, de lo contrario te devoraré. El miedo a comer, el miedo de lo comible, el miedo de aquél de ambos que se siente amado, deseado, que quiere ser amado, deseado, que desea ser deseado, que sabe que no hay mayor prueba de amor que el apetito del otro, que se muere de ganas de ser comido y se muere de miedo ante la idea de ser comido, que dice o no dice, pero significa: te lo suplico, devórame. Quiéreme hasta el tuétano. Y sin embargo arréglatelas para dejarme vivir. Pero a menudo se transpone, porque se sabe que el otro no devorará finalmente, y se dice: muérdeme. Firma mi muerte con tus dientes.

III

WILL SCARLETT NO ERA DIOS
Recuerda a todas las mujeres del bar
de Montmartre donde tomaba café,
y ahora que lo cuenta, por enésima vez,
vuelve a jugar conmigo al vulgar atormentado
que nunca ha renegado de su Estrella, esa,
la mala, la que le ha acompañado siempre
hasta esta tarde.
Hasta esta misma tarde en que
la bata de andar por casa ha descubierto
su carne suave de animal desorientado.
Con la piel me ha contado que tiene miedo
del invierno y me ha ofrecido su dolor sin ataduras.
Y yo respiro aire que él antes ya ha exhalado:
aire que no es mío, aire que él ha usado,
aire que guardo en los pulmones,
aire viciado de ídolo de barro.

Cixous.
Al principio, adoré. Lo que adoraba era humano. No personas; no totalidades, no seres denominados y delimitados. Sino signos. Parpadeos de ser que me impactaban, que me incendiaban. Fulguraciones que llegaban a mí: ¡Mira! Yo me abrasaba. Y el signo se retiraba. Desaparecía. Mientras yo ardía y me consumía entera. Lo que me sucedía, poderosamente lanzado desde un cuerpo humano, era la Belleza: había un rostro, en él estaban inscriptos, guardados, todos los misterios, yo estaba delante, presentía que había un más allá al que no tenía acceso, un allá sin límites, la mirada me oprimía, me impedía entrar, yo estaba afuera, en acecho animal. Un deseo buscaba su morada. Yo era ese deseo. Yo era la pregunta. Destino extraño de la pregunta: buscar, perseguir las respuestas que la calmen, que la anulen. Si algo la anima, la eleva, la incita a plantearse, es la impresión de que el otro está allí, muy cerca, existe, muy lejos, de que en algún lugar en el mundo, una vez cruzada la puerta, está la cara que promete, la respuesta por la cual uno continúa moviéndose, a causa de la cual uno no puede descansar, por amor a la cual uno se contiene de renunciar, de dejarse llevar; a muerte. ¡Qué desgracia, empero si la pregunta llegara a encontrar su respuesta! ¡Su fin!

IV

ELLAFEROZ
Ella bordada con puntadas minuciosas, sujeta a una membrana de patrón aterrador. Ella cíclica y antigua, ofrecida ahora, siempre a mil ojos ácidos famélicos. ( Los hambrientos se abalanzan, la derriban, le abren por fin las cremalleras, la mastican, la degluten, la rehacen de entre todas mar de leche circular.)
Ella madera que alimenta y consuela a la carcoma.
Ella cartílago suave enroscado sobre el huevo original.
Ella placenta de mujer, tierna y devorada.
Ella escama diluída que nutre al cereal
EllaFeroz, lanzadora de cuchillos, aún duerme tras la higuera. Convertida en barro oscuro, es de nuevo la cosecha tantas veces recogida, es la sangre y el señuelo que atrae al cazador.

Cixous.
Doy a luz. Me gusta dar a luz. Me gustaban los partos – Mi madre era partera – Siempre me agradó ver parir a una mujer. Parir “como se debe”. Llevar a cabo su acto, su pasión, dejándose llevar , pujando como se piensa, medio empujada, medio manejando la contracción, esa mujer se confunde con lo incontrolable que ella hace suyo. ¡Su bella potencia, pues! Parir del modo en que se nada, gozando de la resistencia de la carne, del mar, trabajo del soplo en el que se anula la noción de “dominio”, cuerpo a su propio cuerpo, la mujer se sigue, se une, se desposa. Está ahí. Entera. Movilizada, y es de su cuerpo que se trata, de la carne de su carne. ¡Por fin!
Ella es esta vez, entre todas, de ella misma, y si se quiere así, no está ausente, no está fugándose, puede tomarse y darse a ella misma. Al mirarlas parirse, aprendí a amar a las mujeres, a presentir y desear la potencia y los recursos de la feminidad; a sorprenderme de que semejante inmensidad pueda ser absorbida, tapada, en lo cotidiano. A quién yo veía no era a la “madre”. El niño sí, la mira. Yo no. Era a la mujer en el colmo de su carne, su goce, la fuerza por fin liberada, manifiesta. Su secreto. Si te vieras, ¿cómo no te amarías? Ella pare. Con la fuerza de una leona. De una planta. De una cosmogonía. Tira. Riendo. ¡Y tras las huellas del niño, una ráfaga del Soplo! ¡Un ansia de texto! ¡Confusión! ¿Qué le pasa? ¡Un niño! ¡Papel! ¡Ebriedades! ¡Yo desbordo! ¡Mis pechos desbordan! Leche. Tinta. La hora de dar de mamar. ¿Y yo? Yo también tengo hambre. ¡El sabor de leche de la tinta!

V

ALICIA EN EL PAÍS DE LOS CUERDOS.
Alicia en el País de los Cuerdos busca un motivo para irse quedar flotar
suspendida en un punto de inflexión cada vez menos importante.
Alicia escucha y grita porque ese cuerpo se lo ha pagadao ella a base de tragar
saliva y qué pasa, pues sí niño bollera, maricón con porte de yegua preciosa.
Alicia se gira y descubre pero no le interesa ni aquél ni ella ni el perro mundo
que pisa en los charcos a tacón pelado de tanto desengaño aRavalero.
Alicia, a veces, siente la orina escapándosele desconsolada y libre, tan amarilla
como uno de los pesados cielos de Hopper, con o sin mujer mirando al mar.

Cixous
La metamorfosis me amenazaba. Podía cambiar de color, los acontecimientos me alteraban, crecía pero casi siempre me empequeñecía, e incluso al “crecer” tuve la sensación de empequeñecer. Ahora bien, creía como es debido en el principio de identidad, de no contradicción, de unidad. Durante años aspiré a esa homogeneidad divina. Ahí estaba con mis grandes tijeras, y en cuanto veía que rebasaba, clic, corto, ajusto, lo devuelvo todo a un personaje titulado “una mujer como se debe”.

Txus García

Suburbia publica I’m alone, like you y Morirse de Tanta Vida

I’m alone, like you & Morirse de tanta vida                            portadapatos2rec
Autores: Malena Guzmán y David Aguilar
Género: Teatro
Tamaño: 13.5 x 20
Páginas: 52
ISBN: 978-84-945479-2-8
Precio: 10 €
Pedidos: suburbiaediciones@hotmail.com
Suburbia Ediciones publica I’m alone, like you & Morise de tanta vida del colectivo Patos Calvos
(Malena Guzmán y David Aguilar)
Suburbia Ediciones continúa su apuesta por los libros arriesgados editando su primer volumen de textos dramáticos en castellano, I’m alone, like you & Morise de tanta vida del colectivo Patos Calvos (Malena Guzmán y David Aguilar). Patos Calvos nace en 2011 con una investigación sobre la toma de decisiones a través de laberintos que dio forma a su primera pieza escénica: I’m Alone, Like You. Durante este tiempo inician otros procesos de creación paralelos y van contando con la colaboración y participación de más patos, como
Christian Herrera, Marcos David Cabrera Barranco y Esther Aguilar.
Más adelante, crean otra obra acerca de la búsqueda de la quietud, Morirse de tanta vida con la que son seleccionados para la residencia artística BROTES 2013 del Espacio Escénico El Huerto. De ahí surge además la videocreación La quietud es una manera más de moverse, seleccionada para su proyección en varios festivales nacionales e internacionales.Actualmente, Patos Calvos continúa experimentando y trabajando en nuevos proyectos artísticos.
Los autores:
Malena Guzmán, licenciada en Interpretación Textual, aunque más ligada siempre a un trabajo más corporal de danza y teatro físico, profundiza sus estudios en un máster sobre Práctica Escénica y Cultura Visual, donde adquiere herramientas para comenzar una creación más personal y poética. Durante los últimos años se desarrolla como co-creadora de textos, coreografías, acciones y puestas en escena con Patos Calvos. Interesada en pedagogías activas y respetuosas, investiga maneras de utilizar la expresión artística como vehículo de emociones a través de diferentes talleres con base en el movimiento y la creatividad.
David Aguilar, licenciado en Humanidades, actor profesional, creativo escénico y escritor, lleva más de quince años subiéndose a escenarios y participando en numerosos proyectos teatrales y multidisciplinares. Se considera a sí mismo un consumado diletante que gusta de tocar todas las facetas del arte que puede, sin ser un especialista en casi ninguna.
Es cofundador de Patos Calvos, siendo en este colectivo donde ha desarrollado su trabajo más personal.

Presentación 3×3

En primer lugar quiero agradecer a Laura y David el haber sido tan amables de organizar este recital, de ellos partió la idea y, como dicen en mi casa, yo he venido aquí a plato puesto. Como Laura y yo hemos comentado alguna vez delante de un vinín ecológico, vivimos en una ciudad complicada, una ciudad vampira, un espectro de lo que fue una vez. Admiro profundamente la capacidad de resistencia de Laura que no se rinde y está a pie de obra poética.
Este recital creo que es el fruto del flechazo de Laura con Carina Sedevich, empezó con una espinita que teníamos clavada y acabó convirtiéndose en algo mucho más complejo y bonito. 3×3, ese número pitágórico, mágico y filosófico, tres voces interpretando y dando vida a poemas que no son suyos. Que se pensara en autores de Suburbia me emociona especialmente. Y es verdad que no están todos los que son (pero sí son todos y todas las que están), hubiera sido complicado recitar toda la colección de (y para mi tener que escoger), además la idea de quedarnos en el tres (repito, tan pitagórico, tan perfecto) era demasiado tentadora para abandonarla. Y aquí estamos. Quiero dar las gracias a Alba González Sanz y a Sofía Castañón, a Aníbal Menchaca y a Carina Sedevich también por permitir que el catálogo de Suburbia se embellezca. Y también a Ernesto y Fran que están tan lejos geográficamente pero tan cerca siempre para todo lo demás

Platón quería expulsar a los poetas de la ciudad porque según él los poetas no crean nada a través de las Ideas, solo a partir de la imagen de éstas, son una imitación, no un saber, son la copia de la copia. Lo que el poeta sabe es de imágenes, no de la realidad. Su conocimiento se articula a través de la Inspiración, no de La Razón. La poesía no debe ser por tanto tomada demasiado en serio, es peligrosa porque nos habla a los sentimientos
Pero en mi opinión Platón siempre se tomó demasiado en serio a sí mismo. Tres viajes a Siracusa, ser apresado por piratas, la cárcel y casi morir, le costó aceptar que de la teoría a la práctica hay un paso más complejo de lo que él pensaba, que quizás no estaba hecho para eso de la real politik o que quizás tenía demasiados escrúpulos para ella. Sea como sea y a pesar de sus propias censuras sobre la creación literaria Platón sobrevive en la actualidad gracias a sus dotes como escritor, no gracias a su habilidades como político, sobreviver por haber conseguido que la filosofía se convirtiera en alta literatura y por regalarnos dos de las mejores creaciones literarias de occidente: Sócrates y Alcibíades que, aunque reales, siempre han de ser vistos por nosotros como copias de sí mismos, como imitaciones que viven y hablan en los libros de Platón
En este juego de espejos, de imitar la imitación y tomar la copia por el original hemos querido participar esta noche, tres poetas, tres imitadores dan voz a poemas de otros imitadores como ellos, a poemas que no son suyos, se apropiarán por una velada de voces, experiencias e inspiraciones ajenas. Juguemos a recrear mundos y personajes, no nos tomemos demasiado en serio para poder hacer cosas hermosas y buenas.

3x3

I’m alone, like you & Morirse de tanta vida

prensapatos2pdf

I’m alone, like you & Morirse de tanta vida

Autores: Malena Guzmán y David Aguilar
Género: Teatro
Tamaño: 13.5 x 20
Páginas: 52
Precio: 10 €
Suburbia Ediciones publica I’m alone, like you & Morise de tanta vida del colectivo Patos Calvos (Malena Guzmán y David Aguilar)

Suburbia Ediciones continúa su apuesta por los libros arriesgados editando su primer volumen de textos dramáticos en castellano, I’m alone, like you & Morise de tanta vida del colectivo Patos Calvos (Malena Guzmán y David Aguilar). Patos Calvos nace en 2011 con una investigación sobre la toma de decisiones a través de laberintos que dio forma a su primera pieza escénica: I’m Alone, Like You. Durante este tiempo inician otros procesos de creación paralelos y van contando con la colaboración y participación de más patos, como Christian Herrera, Marcos David Cabrera Barranco y Esther Aguilar.
Más adelante, crean otra obra acerca de la búsqueda de la quietud, Morirse de tanta vida con la que son seleccionados para la residencia artística BROTES 2013 del Espacio Escénico El Huerto. De ahí surge además la videocreación La quietud es una manera más de moverse, seleccionada para su proyección en varios festivales nacionales e internacionales. Actualmente, Patos Calvos continúa experimentando y trabajando en nuevos proyectos artísticos.
Los autores:

Malena Guzmán, licenciada en Interpretación Textual, aunque más ligada siempre a un trabajo más corporal de danza y teatro físico, profundiza sus estudios en un máster sobre Práctica Escénica y Cultura Visual, donde adquiere herramientas para comenzar una creación más personal y poética. Durante los últimos años se desarrolla como co-creadora de textos, coreografías, acciones y puestas en escena con Patos Calvos. Interesada en pedagogías activas y respetuosas, investiga maneras de utilizar la expresión artística como vehículo de emociones a través de diferentes talleres con base en el movimiento y la creatividad.

David Aguilar, licenciado en Humanidades, actor profesional, creativo escénico y escritor, lleva más de quince años subiéndose a escenarios y participando en numerosos proyectos teatrales y multidisciplinares. Se considera a sí mismo un consumado diletante que gusta de tocar todas las facetas del arte que puede, sin ser un especialista en casi ninguna. Es cofundador de Patos Calvos, siendo en este colectivo donde ha desarrollado su trabajo más personal.

La Estrella Nigeria y otros cuentos sobre adopción

La Estrella Nigeria  y otros cuentos sobre adopción

Autora: Ana Lamela
Ilustradora: Laura Fernández
Género: Cuentos ilustrados
Tamaño: 32 x 23
Páginas: 37
ISBN: 978-84-942271-8-9
Precio: 15 €
Distribución: Distribuciones Cimadevilla
c/Arquímedes, 172 – Polígono 3
Porceyo – 33392 Xixón
Tel.: 985 30 70 43
pedidos@discimadevilla.com
O directamente a la editorial: suburbiaediciones@hotmail.com

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Suburbia Ediciones publica La Estrella Nigeria de Ana Lamela y Laura Fernández

La Estrella Nigeria y otros cuentos sobre adopción nace de la colaboración entre Suburbia Ediciones, las autoras, Ana Lamela y Laura Fernández y Asturadop. El libro consta de una serie de relatos ilustrados, protagonizados por niños adoptados, dichos relatos están inspirados en historias reales de niños y niñas asturianas. La estrella Nigeria nació como una exposición que se hizo papel para celebrar el décimo aniversario de Asturadop.
“Los cuentos elaborados por la escritora Ana Lamela, deliciosamente ilustrados por Laura Fernández Blanco, son fiel reflejo del espíritu que ha guiado la asociación desde sus inicios. Lamela se reunió con cada familia para indagar sobre los recuerdos, preferencias, ilusiones, miedos y sueños de sus hijos e hijas. Con esa información como materia prima, hilvanó para cada uno de ellos un relato sensible y personalizado, desde el cual comprenderse, procurar dar un orden a sus sentimientos y emociones, e ir encontrando ese sentido de la vida que les permita transitar por ella sin centrarse en sí mismos, sino en la familia y la sociedad, una actitud vital de cooperación, compañía y apoyo sobre la cual Asturadop ha sido también un ejemplo y referente. Parafraseando a Bettelheim, podríamos decir que no son historias reales pero no son falsas, al contrario, todas están llenas de verdad, de esa verdad luminosa y cargada de
sentido que solo la magia del amor es capaz de construir. En ellas, los niños y niñas se reconocen, se sienten protagonistas, se identifican y, en el futuro, dispondrán de un relato, su relato, que presentar y narrar a sus propias familias. Asimismo, a través de ellas, tenemos la oportunidad de asomarnos a sus mundos y emociones”. Diana Marre y Beatriz San Román

La Autoras:
Ana Lamela: escritora, licenciada en Filología, profesora y coordinadora de talleres de escritura creativa, clubes de lectura y demás programas de fomento de la lectura para niños, niñas, jóvenes y adultos. Pertenece al colectivo artístico Musa Cafeína.
Laura Fernández: Diseñadora gráfica e ilustradora, es licenciada en Bellas Artes. Combina su trabajo como freelance en proyectos de marketing, diseño web y editoriales con proyectos artísiticos de pintura y grabado.