Firma de ejemplares de Herido Mármol de Ernesto Frattarola en S. Jordi

Por primera vez Suburbia Ediciones estará en S. Jordi y se estrena con la firma de ejemplares de Herido Mármol por parte de su autor, Ernesto Frattarola de 19:30 a 20:15 horas en el stand gestionado por el Centro Asturiano de Barcelona.
Suburbia Ediciones continúa con su apuesta por la poesía y por dar voz a poetas noveles. El número tres de su colección en castellano malas tierras Herido Mármol del poeta barcelonés Ernesto Frattarola condensa en sus páginas la personal mirada del autor sobre la realidad y su propia existencia. Continue reading

Herido Mármol de Ernesto Frattarola

Suburbia Ediciones continúa con su apuesta por la poesía y por dar voz a poetas noveles. El número tres de su colección en castellano malas tierras Herido Mármol del poeta barcelonés Ernesto Frattarola condensa en sus páginas la personal mirada del autor sobre la realidad y su propia existencia.

portadamarmolrec
En palabras del propio autor: “Alguien me dijo una vez, hace muchos años, que cuando uno escribe, se escribe. Y yo lo creí. Pero nunca llegué a comprender el significado profundo de esta frase como durante la escritura, entre enero de 2011 y mayo de 2012, de los poemas que hoy componen Herido Mármol. He pasado siete años de mi vida negando la piel para salvar mi alma; y solamente ahora me doy cuenta de que el alma, si es que existe, está en la piel. Herido Mármol es un poemario sobre la piel, y un ajuste de cuentas con el pasado.”

“Tendal” en LNE

Versos prendidos con pinzas
El corverano Berto García edita su sexto libro, “Tendal”, compuesto por veinte poemas inspirados en el peculiar universo de los tendederos de ropa

Las Vegas, Illán GARCÍA
Berto García entiende que los tendederos guardan un “pequeño universo temático que relata lo habitual, lo familiar, cosas a las que apenas se le da importancia”. Ese “mundo” donde se cuelga la ropa y que está prendico con pinzas se ha trasladado a un libro titulado “Tendal” (Suburbia Ediciones, 2013), en el que Berto García repasa a través de veinte palabras vinculadas con el utensilio para tender la ropa una serie de sensaciones que incitan al movimiento, a la fuerza de las pinzas sobre las cuerdas, a la luz necesaria para secar la ropa y a la ventana, “que abre las puertas a la realidad que está en la calle”. “Tendal” es el sexto libro en asturiano de este escritor corverano y reúne veinte reflexiones en forma de poesía.

“Los poemas fueron escritos desde abril a mayo de 2006 y estaban guardados en cajones o en perchas de algún armario y ahora cuelgan en este tendal para después oler a limpio”, describe el escritor corverano.

Esas veinte palabras son objetos como “Ruedes” y “Alambre”, herramientas como “Pinces” o “Manes”, verbos y sensaciones como “Altor” y “Tiempu”. Uno de esos poemas está dedicado a la “ropa”, un
asunto principal a la hora de tender, y se titula “Col pasul’l tiempu”. “La ropa es una parte muy importante de nosotros, es lo que nos cubre”, indica el autor, que ve en su escrito dedicado a las “Manes”, otro poema llamado “P’afuxir d’esti silenciu”, un movimiento para salvar cada palabra y cada pensamiento. Este “Tendal” en papel relata “la verdad de una familia, su pequeño universo; es como si miras a un tendedero y ves una toalla de Ensidesa, resulta sugerente”. “¿Qué tiene de malo un tendal si la ropa se airea en él y además está limpia?”, se pregunta el autor corverano.

Algunos poemas extraídos de “Tendal”

“Lluz”

“Después de cayer”

Y dime: qué pasa

si cuando llegue

la hora d’escoyer

quién soi nel presente

nun voi fuxir

nin escondeme

nun voi pidir

permisu nin ayuda

namás vio llevantame

cola dignidá que-y queda

a cada home

depués de cayer.

“Agua”

“Cristales de silenciu”

Tendríen que llover

cristales de silenciu

nes tiestes roceanes

al entendimientu.

Campaña de preventa de “Herido Mármol” de Ernesto Frattarola

 

Estos son malos tiempos, tiempos difíciles para todos. Sin embargo en Suburbia Ediciones seguimos creyendo en la necesidad de la cultura y la poesía en tiempos oscuros. Y también nos vemos obligados a buscar nuevas formas de ayudarnos a financiar nuestros proyectos.

 

Queremos (y necesitamos) seguir apostando por autores noveles y con talento como Ernesto Frattarola y su poemario Herido Mármol. Para poder hacer frente a su edición os pedimos vuestra colaboración. Necesitamos prevender 100 ejemplares (el precio de cada ejemplar es de 10 euros), para ello hemos habilitado una cuenta de correo heridomarmol@gmail.com donde podeis apuntarosy encargar vuestro ejemplar. Un vez completemos el número de preventas necesario, editaremos el libro y os lo enviaremos por correo.

 

 

 

Os dejamos un par de poemas para que podais disfrutar del talento de Ernesto y os damos las gracias por vuestra colaboración.

 

portadamarmolrec

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sudor

 

 

 

 

 

 

No es necesario mancharse.

 

Todos los azares bajo llave,

las madrugadas bajo techo.

El santuario de las cerraduras,

la contraseña de los elegidos.

 

Tú no sabes qué es una familia.

Tú no sabes de lazos, de condenas:

sangre y suciedad, saliva.

No me hables de la piel.

Y no me toques.

Yo te enseñaré quién te engendró.

 

Mira a tu madre, cansada de parir:

quiérela como si la quisieras.

¿Tu padre se muere? Te mando un chamán.

 

No son de tu estirpe.

Clase de tropa, cordón para que existas.

 

Basta de arañazos, ven a casa.

Tendrás hermanos de vidrio y aceite.

 

 

 

 

 

 

Nuestra familia es merienda y látigo.

El tercer sexo, la raza inextinguible.

Y tú eras un simio empapado en sudor.

Te recogimos. Te limpiamos. Arrodíllate.

 

Dos pasos hacia atrás, las manos quietas.

 

No te mezcles, basta tu aliento crudo.

 

Aprenderás el amor sin gérmenes.

 

Conocerás a tu padre.

Serás caudillo, serás esclavo.

No volverás a sudar.

 

Sólo hace calor en el infierno.

 

 

 

 

 

 

Clavos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En tu frente, el sello de la casa.

 

Tu séptimo día, tu traje de hijo.

 

Tu sí.

 

 

 

El que obedece nunca se equivoca,

 

nunca acierta.

 

 

 

Si te rindes es mejor.

 

Si te niegas.

 

Es hermosa la espera, la caída.

 

El regreso.

 

 

 

Yo seré tu voluntad.

 

 

 

Te enseñaré que nada es importante,

 

que hay suficiente arena para el miedo,

 

que están muertas las lenguas de los muertos.

 

 

 

Una mueca de renuncia,

 

una prótesis para tus huesos huecos.

 

Desconfía de tus hembras manos,

 

sé dócil y tendrás tu galleta.

 

 

 

Es urgente que sepas lo que vales:

 

nada.

 

 

 

 

 

Es urgente que te abandones,

 

que te disuelvas:

 

serás feliz como estos muebles santos.

 

 

 

Y no vuelvas a quitarte el cabestrillo.

 

 

 

La perseverancia es hija de los clavos.

 

 

 

Tus alas de corral, tus letras de humo:

 

soberbia y tierra, saliva y soberbia.

 

¿No sabes que lo que escribes ya está escrito?

 

¿No acabo de decirte lo que vales?

 

 

 

Flagélate con canciones tristes,

 

fractúrate los hombros y la voz.

 

Incendia tu piel de hambre y cigarrillos.

 

Llora en soledad, como los hombres.

 

 

 

Víctima o víbora,

 

elige tu cojera.

 

 

 

Te vas.

 

Te crees que esas muletas te hacen libre.

 

 

 

Pero te llevas el polvo de la casa.

 

 

 

 

 

 

 

Corteza

 

 

 

 

La mano del hombre que acaba de morir.

 

Los pies felices de niña durmiente.

 

Amor sin pantalones ni nubes de algodón.

 

 

 

Carne de tijera en la peluquería.

 

Capa de pintura de un recién nacido.

 

Escalofrío y caricia,

 

agujas en el lomo del animal sano.

 

 

 

Estoy hablando de la piel.

 

 

 

Estoy hablando de la lengua en agua,

 

estoy hablando del vicio de tocarse.

 

De la profundidad de un poro,

 

de la multitud de cráteres abiertos,

 

de unos labios que besan o comen carne.

 

 

 

La piel es el hombre, la piel es el mundo.

 

 

 

Pez que resbala y sobrevive.

 

Árbol mudo bajo la corteza.

 

Madera de todos los muertos.

 

Vientre tenso como cuerda de guitarra.

 

 

 

La negación de los tristes,

 

de los hombres.

 

La piel del polvo.

 

 

 

Nuestra piel, que es una piel.