Enrique Carballeira entrevista a Arturo Álvarez Fernández nel diariu El Comercio.

Arturo Álvarez ‘Tangueiro’ (Lois, Castripol, 1973) acaba publicar la so primer novela ‘Vida Maleva‘ con Suburbia Ediciones. Trátase de la primer incursión na narrativa d’esti autor, más conocíu pola so obra poética. Tamos ante una historia escrita na fala onde una moza asturiana, Tiana, emigra a Buenos Aires enantes de la I Guerra Mundial.

-¿Cómo decidió escribir esta historia?

-Xa de neno, escuitéi centos de veces contar hestorias del ‘Gallego Julio’ a os más veyos del meo pueblo y dos alrededores. Eran hestorias d’aventuras que ye gustan a todos os nenos y este foi el principal motivo de que me interesase por este personaxe, que existíu realmente y qu’era un asturiano nacido na parroquia de Piñeira, nel conceyo de Castripol.

-¿Pue dicise que tamos ante una historia sobre la emigración?

-Sí. Aprovecho a vida de Julio, pa contar de paso a triste historia da emigración de miles d’asturianos y españoles en xeneral, a principios del século XX. Os gobernos arxentinos nun querían acoyer emigrantes españoles, italianos ou dos países pobres d’Europa del Este. Querían recibir anglosaxóis, alemanes y escandinavos, pro estos preferiron emigrar a os Estados Unidos. Nel libro, a dura vida dos emigrantes y a hestoria personal de Julio, son os temas principales.

-¿Qué destacaría de la personalidá de la protagonista, Tiana?

-Tiana é un dos poucos personaxes ficticios da novela, creado pa poder contar en primeira persona as penalidades que sufrían os emigrantes, sobre todo as muyeres. Tiana ten sorte de conocer a Julio y poder levar úa búa vida, pro cuentanos de primeira mao as pésimas condicióis de vida dos nosos compatriotas úa vez chegado á Arxentina.

-Tamién resulta mui destacable’l personaxe de Julio.

-Julio, foi un asturiano qu’existió realmente y se convirtíu nel delincuente más importante na década dos anos veinte. Nesos tempos fíxose rico con negocios ilegales de todo tipo, hasta que morréu asesinado el 16 de febrero de 1930, condo taba vendo correr al sou cabalo ‘Invernal’ nel Hipódromo de Palermo. Durante a súa vida codeóuse con xente como Gardel, varios presidentes arxentinos, famosos de todo tipo, etc. Pertenecia al partido Unión Cívica Radical. Sobre él fixéronse películas, comics, tangos y composicióis poéticas.

-¿Vivió de manera directa la emigración na so familia?

-Si. Eu teño parentes n’Arxentina y nel Uruguai, qu’emigraron por a mesma época que Julio, y que como a inmensa mayoria nun conseguiron fer fortuna.

-Depués de la so obra poética, ¿cómo decidió allegase a la novela?

-En Eonaviego, nel asturiano entre os ríos Eo y Barayo, hai un amplio repertorio d’obras de teatro, de poesía y de narracióis curtias. Novela, namás tíamos ‘As razóis de Anxélica’, d’Aurora García Rivas. Eu quixen poñer el meo grao d’arena, escribindo esta novela. Y a verdá é que me prestou y penso seguir escribindo relatos largos.

-¿Cómo ve la situación de la fala y de la llingua asturiana?

-Todos sabemos qu’hasta que nun se oficialice el asturiano y el eonaviego, a situación da lingua asturiana nun deixa de ser penosa. Os políticos son un exemplo d’ineptitud nel campo económico, social y tamén nel cultural. Sin embrago, hai algús aspectos que chaman al optimismo moderado, como el feito de que cada vez más a xente nova usa a lingua asturiana dentro das novas tecnoloxias, nos mensaxes, nel Facebook… Si os políticos tuvesen un mínimo de coherencia y respeto por a terra que malgobernan, poderíamos salvar un patrimonio noso, un patrimonio asturiano tan importante como as paneiras, a música tradicional, os museos y el patrimonio paisajístico. Y úa fonte de recursos que nun saben nin queren explotar.

-Creo que tamién escribe dalgunes lletres pa cancios…

-Escribir letras pa cancióis é de lo más gratificante que fixen. Nel grupo Os folgazáis déronme a oportunidá de compoñer varias das súas letras. Y sempre que podo, ofrézome a todos os grupos, canten en asturiano ou en castellano, a feryes letras desinteresadamente, por el placer que da ouguir despós como las interpretan nel escenario.

-Y nos prósimos meses…

-Teño un poemario xa acabao qu’espero publicar pal ano proximo. Tamén úa novela medio empezada y tamos empezando a diseñar el esqueleto d’un documental sobre a situación actual del eonaviego, como lingua asturiana minoritaria y gran desconocida dentro y fora das nosas fronteiras.

En Revista de Letras. El enlace, aquí.

El título del segundo poemario publicado por Alba González Sanz (Oviedo, 1986) no lleva a engaño: es este un libro sobre la familia, sobre el modo en que nos relacionamos con ella durante el proceso que lleva de la infancia a la edad adulta.

Resulta significativo que el poema de apertura se titule precisamente «Genealogía (I)», y que como tantos textos que hacen referencia al origen de una estirpe, nos encontremos en él con un personaje de aires míticos. La Abuela Benigna, en una época y en un escenario inconcretos, se enfrenta a una osa que decide perdonarle la vida y permitir así que sus descendientes nazcan. Se inaugura de este modo la historia de una familia, al tiempo que brota la sospecha de que toda existencia es una mezcla de azares y de lealtades.

Hay un poema más adelante, casi al final del libro, titulado «Genealogía (II)», en el que asistimos a otra suerte de nacimiento, provocado ahora por el amor, un amor carnal, no familiar. Dos genealogías, dos orígenes: el de los ancestros y el de la autoafirmación de un cuerpo a través de otro. Y ambos emparentados poéticamente por una misma acción: la de afilar. Primero de forma simbólica (la vida que «afila caminos», mientras la osa esconde sus garras) y más tarde de  forma literal, por medio de la evocadora figura de un afilador ambulante.

Alba González Sanz (foto © Héctor Gómez Navarro)

Alba González Sanz (foto © Héctor Gómez Navarro)

Pero volvamos al principio. Después de ese poema fundacional, el sujeto poético se hace una pregunta clave: «¿Qué sucederá / si no soy capaz de atajar con mi espada el recuerdo / poner voz a la tierra, / geografía a la nada?». Esa duda va a actuar como fuerza generadora de un discurso que se cuestiona constantemente la propia identidad. El libro echa a andar entonces por el territorio de la infancia, poblado por bicicletas, excavadoras, panaderías, balcones, los abuelos, la hierba en las aceras y las sombras en el salón, electrodomésticos que envejecen y sentimientos que sobreviven. Un pasado personal compuesto también en parte por otros pasados no vividos. El de las fotos en blanco y negro de la abuela, por ejemplo, eternizada en su juventud. O el del primer piso de los padres, anterior a la propia memoria. Es asimismo el tiempo del descubrimiento de los principios que rigen la realidad, tan distintos a menudo de los que la razón pueda presuponer. Como ese episodio del que da cuenta el poema «Refutación de la geometría», donde la niña protagonista ve mutilada su creatividad por una profesora demasiado estrecha de miras.

Y de repente, tan confiados como estábamos en este repaso por los recuerdos de la niñez, nos topamos con un texto titulado «Autobiografía» que afirma lo siguiente: «Una autobiografía es la suma de las mentiras que se pueden contar». Poema que no se debe dejar de ver como un aviso al lector: sigue leyendo, confíate, contágiate de la emoción que recorre estos versos, pero no olvides que se trata de literatura, un juego estético, una construcción cultural.

A medida que el poemario transcurre, confirmamos la intuición de que los textos están ordenados con mucho criterio y de que su disposición en el libro obedece a un sentido claro. Un poema dedicado al padre. Otro a la madre. La figura de la hermana. Y la presencia de la muerte, que en cierto modo actúa como tope simbólico de la inocencia infantil. También constatamos que todos los poemas están contados desde un mismo punto de vista, de que la voz poética (la de un personaje femenino que habla en primera persona) es siempre la misma, lo que confiere aún más unicidad al libro.

La protagonista va creciendo, va comprobando cómo los lazos familiares que la unen al mundo evolucionan o cómo permanecen, quizás, mientras es ella la que cambia. En el momento de sustituir el hogar paterno por un nuevo espacio de vida, por ejemplo. O al imaginar la cara de sus hijas en sus propias fotos de niña. La llegada de la vida adulta viene acompañada también por un potente sentimiento de desolación, de pérdida; por el replanteamiento del pasado y la incerteza ante el futuro. Como en el poema «Redes sociales», donde se dice: «La identidad como colección de ausencias, / el abandono para ocultar / el nombre más intimo». O en «JPG», que se abre con el siguiente verso: «Nadie heredará nuestros recuerdos en buhardillas polvorientas». Al final, el consuelo del amor parece ser el único freno a ese doble vértigo, en especial en el poema que señalaba al principio, «Genealogía (II)», o en el penúltimo del libro, titulado significativamente «Al alba». Y a modo de colofón, un «Inventario» donde los fantasmas perdonan, los recuerdos resguardan y el futuro cabe por fin en la casa común.

Un libro espléndido, muy pensado, muy trabajado y destilado, en el que predomina una dicción poética sencilla, de línea clara, pero dotada de una gran intensidad, y que no evita puntuales riesgos formales, siempre medidos y  justificados. Una obra viva, emocionante, que cuenta con el aliciente añadido de su coherencia temática y de su efectiva estructura cronológica. Un trayecto por la memoria personal y generacional que merece, por encima de todos los elogios, un enorme número de lectores.

Juan Vico

Fnacmarzo

Título: Un corte de pelo

Autor: Raymond Carver. Traductor: Pablo Texón

Editorial: Suburbia Ediciones

Año: 2013

Páginas: 61

Precio: 10 euros

El cuchillo del lector apasionado

Vanessa Gutiérrezportadapablorec

“Nun apliqué’l bisturí del críticu lliterariu, sinón el cuchiellu corón del llector apasionáu”. Pablo Texón (Felechosa, 1977) afrontó la traducción de Raymond Carver por un encargo que Antón García le hizo para el especial sobre poesía norteamericana de la revista ‘Campo de los Patos’. De manera que, una vez hecha la selección y las primeras versiones, decidió continuar y ampliar el corpus escogido hasta llegar a esta obra que ahora publica Suburbia Ediciones. Usando el título de uno de sus poemas más memorables, Texón hace un ‘corte de pelo’ sobre la obra del autor de ‘Catedral’ y ‘Un sendero nuevo a la cascada/Últimos poemas’, entre otros, para entregarnos, en edición bilingüe, dos voces poéticas que se dan la mano en un volumen único.

EL TO PERRU MUERRE

atropéllalu una furgoneta.

tópeslu a la vera la carretera

y sapóceslu.

sientéste mal por ello.

siénteste mal por ti,

pero siénteste peor pola to fiya

porque yera’l so perrín

y queríalu muncho.

ella solía echa-y cantaríos

y dexalu dormir pa con ella.

escribes un poema sobre ello.

llámeslu un poema pa la to fiya,

sobre’l perru al qu’atropella una furgoneta

y cómo lu curiasti,

lu llevasti pal monte

y lu sapozasti fondo, fondo,

y esi poema sal tan guapu

que casi te presta qu’al perrín

lu atropellaran o nunca dibes

escribir un poema tan curiosu.

entós asiénteste a escribir

un poema sobre escribir un poema

sobre la muerte d’esi perru,

pero de la qu’escribes

sientes a una muyer gritar

el to nome,

les dos sílabes,

y el corazón apara.

depués d’un minutín, sigues escribiendo.

ella grita de nuevo.

pregúnteste en qué va parar esto.

La Central recomienda

Marzu 19, 2013

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